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Conocimiento de Sí Mismo (33) Capítulo XI: Desarrollo de la Mente Superior. (4)

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El segundo método para desarrollar el  cuerpo Causal  se basa en la otra función de este  cuerpo a que ya se hizo referencia, o sea la de  servir de medio para integrar permanente mente en la constitución del alma todas las virtudes y facultades que se adquieren durante  la evolución.  Vimos que cuando se desarrolla o se mejora en una vida alguna característica  o facultad particular, esa ganancia no se pierde al perecer la personalidad, sino se transfiere  al cuerpo Causal donde permanece como resultado de la reorganización de ese cuerpo.   Por  investigaciones en fisiología sabemos que  cuando pensamos se modifica la materia gris del  cerebro, y que el pensar prolongado y continuo mejora permanentemente la calidad del  cerebro como instrumento para pensar .  Esta mejoría se refiere al instrumento en el plano  físico, que se destruye cuando el cuerpo físico perece. Pero ocurre una mejoría  corresp...

Conocimiento de Sí Mismo (32) Capítulo XI: Desarrollo de la Mente Superior. (3)

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Los métodos para desarrollar el cuerpo Causal se deducen hasta cierto punto, de las  funciones de este cuerpo que ya hemos visto. La ley del crecimiento, que rige no sólo en el  mundo físico sino también en los sutiles, consiste en que  el ejercicio de una función la  mejora , y esta mejoría funcional conlleva una mejor organización del vehículo por cuyo  medio se ejerce esa función .  A su vez, esta mejor organización del vehículo permite un  ejercicio más variado de esa función, de suerte que ambas, la vida y la forma, mejoran  simultáneamente y proveen a la conciencia de un instrumento más eficiente para  expresarse. Esta es la ley fundamental del desarrollo, y constituye la base de todos los  métodos de reeducación de sí mismo en toda esfera de la vida y en todos los planos. Tomemos un cuerpo físico enfermizo. Lo ejercitamos. Más vida fluye por sus músculos,  arterias y nervios. El cuerpo se vigoriza, los músculos se endurecen,...

Conocimiento de Sí Mismo (31) Capítulo XI: Desarrollo de la Mente Superior. (2)

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La asociación constante de la conciencia con los tres vehículos inferiores, desarrolla un  falso sentido del “yo”; esta es la esencia y raíz de la personalidad, y el broche que mantiene  juntos todos nuestros recuerdos y experiencias. De ahí que el “yo” personal, aunque no es  más que una derivación del Ego y básicamente de la Mónada, funcione como una entidad  independiente ,  olvidando su origen Divino y el propósito para el cual exist e . Esto no tiene  importancia en las primeras etapas de la evolución, porque durante ellas se necesitan toda  clase de experiencias para edificar la cruda individualidad, y cualquier clase de  experiencias es suficientemente buena con material de construcción. Pero en las últimas  etapas la personalidad debe convertirse en servidora del Ego, porque  hay que ejercer el  discernimiento para seleccionar experiencias que refinan la individualidad y hagan aflorar  su divinidad y su singularidad ind...

Conocimiento de Sí Mismo (30) Capítulo XI: Desarrollo de la Mente Superior.

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En el capítulo anterior dimos una idea del lugar que ocupa la mente superior en nuestra  vida, y del vehículo por cuyo medio funciona. Cuando se trata de cosas referentes a los  planos superiores hay que precaverse de tomar como realidades las ideas vagas y generales  que tenemos en el plano físico. Deben tomarse apenas como  indicaciones de  realidades que  están más allá, las cuales no podemos conocer sino cuando nos lo permita nuestro  desarrollo interno.  Es tan fuerte la tendencia a tomar las palabras como ideas, y las ideas  como las realidades que ellas representan, que se necesita insistir constantemente en que en  este plano físico operamos bajo limitaciones tremendas . Uno de los resultados directos de  esa tendencia es el de contentarnos fácilmente con las meras ideas, si acaso no con las  meras palabras, y olvidar que entre la idea sobre una cosa y la cosa en sí existe un gran  abismo que hay que salvar si quer...

Conocimiento de Sí Mismo (29) Capítulo X: Funciones del Cuerpo Causal. (3)

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Pasemos ahora a otra función del cuerpo Causal. Como hemos visto, la formación del  cuerpo Causal marca el nacimiento del alma humana y de ahí en adelante el alma reconoce  los procesos de evolución humana conforme a las leyes de Reencarnación y Karma. Como  fruto de esta evolución humana, cualidades que yacían en estado germinal en el alma,  emergen gradualmente del estado latente al potente, y  el alma pasa de la condición de  salvaje a la de hombre civilizado , y luego a la de Hombre Perfecto. Este desarrollo gradual  de características humanas y divinas, se marca por un desarrollo paralelo del cuerpo Causal;  desarrollo que se muestra en un aumento del tamaño de su aura, con la aparición de bandas,  de colores brillantes y una mayor luminosidad general. Un estudio de los cuerpos Causales  de diferentes individuos ha mostrado una relación definida entre los colores presentes en  esos cuerpos y las características que han desarro...

Conocimiento de Sí Mismo (28) Capítulo X: Funciones del Cuerpo Causal. (2)

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La primera función del cuerpo Causal es la de servir de órgano al pensamiento abstracto;   lo  cual significa que la formación de conceptos abstractos depende de las vibraciones de la materia constitutiva de este vehículo de conciencia. Así como  los sentimientos y  sensaciones se deben a vibraciones del cuerpo emocional , y  los pensamientos concretos se deben a vibraciones del mental inferior , asimismo los pensamientos abstractos se deben a vibraciones producidas en el cuerpo Causal. Como muchas personas que no han estudiado psicología tienen una idea muy confusa de la diferencia entre pensamientos concretos y pensamientos abstractos, aclaremos este punto antes de proseguir. Tomemos unos pocos ejemplos ilustrativos. Las matemáticas nos proveen las mejores ilustraciones para este fin. Tomemos, por ejemplo, un triángulo. Es posible dibujar o imaginar innumerables triángulos de todas formas y tamaño: isósceles, rectángulos escalenos, equiláteros, etcétera. Pero...